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Directory Of Year 1960, Issue 1
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EL AZUCAR NO SOLO ES DULCE

Year:1960 Issue:1

Column: ARTICULOS

Author: Por JUANG CHEN-SÜN

Release Date:1960-01-01

Page: 7-9

Full Text:  


Máquinas centrífugas en la gran Refinería de Azúcar de Chiangmen, cerca de Cantón
Chu Jan

Máquinas centrífugas en la gran Refinería de Azúcar de Chiangmen, cerca de Cantón Chu Jan

LA caña de azúcar crece con abundancia en el sur de China. En el Norte, el clima es bueno para el cultivo de la remolacha. Pero sólo después de la fundación de la República Popular se han hecho esfuerzos serios para el desarrollo de la refinación en escala suficiente para satisfacer las necesidades de China.

Se acordó dar prioridad a la producción de azúcar en la industria alimenticia, en el Primer Plan Quinquenal (1953-1957). La producción, de sólo 200.000 toneladas al año en la época de la liberación, se elevó a 900.000 toneladas a fines de 1958. Cuando las estadísticas para el año 1959 estén completas, se cree que habrá un aumento de más del 30 por ciento. A fines del Segundo Plan Quinquenal (1962) el país producirá alrededor de cuatro veces lo que en 1957.

El aumento de la producción recientemente obtenido es el resultado de la construcción de más de cien refinerías equipadas con maquinarias en las zonas de la caña de azúcar y de la remolacha. Estas elaboran actualmente el 80 por ciento del total de la producción en China.

En el Pasado

La caña de azúcar se menciona en documentos históricos chinos de alrededor del año 230 antes de nuestra era, en que se registra que el pueblo usaba jarabe de azúcar para postres y aderezos. Otros escritos tratan del crecimiento de la caña y la extracción del azúcar a través de la ebullición. Durante la dinastía Tang (618-907) el jarabe de caña se produjo en abundancia en las provincias de Guangtung y Sechuán. Desde aquella época hasta la liberación, el método principal consistía en aplastar la caña con piedras de molino, hechas girar por hombres o animales; después se hacía hervir el jugo hasta la evaporación, en vasijas muy hondas, y finalmente se refinaba en tiestos de barro.

Las primeras refinerías modernas de azúcar fueron construidas cerca de Cantón por caudillos militares locales, en 1934. Pero a pesar de todo, la industria no pudo sobrevivir debido al dumping anual de 300.000 a 600.000 toneladas de azúcar del Japón, Inglaterra y Holanda.


Tan Chi-chiang
Un taller de la Refinería de Azúcar (de tamaño mediano) de Gueisién, en la Región Autónoma de los chuang, en Guangsi, que puede elaborar 1.500 toneladas de caña de azúcar diariamente

Tan Chi-chiang Un taller de la Refinería de Azúcar (de tamaño mediano) de Gueisién, en la Región Autónoma de los chuang, en Guangsi, que puede elaborar 1.500 toneladas de caña de azúcar diariamente

El feudalismo, el capitalismo y el imperialismo fueron los verdaderos obstáculos del desarrollo de la industria azucarera en China. En la época de la liberación, en 1949, sólo dos refinerías funcionaban produciendo 30.000 toneladas anuales. El resto del azúcar que se producía en China (alrededor de 170.000 toneladas anuales) se hacía por métodos artesanales. En los lugares del país donde no crecían ni la caña ni la remolacha, muchos campesinos pasaban su vida entera sin probar el azúcar.

La remolacha sacarina llegó más tarde a China. Su cultivo empezó en 1909, por comerciantes rusos y polacos que llevaron semillas a la provincia de Jeilungchiang en el Noreste, y empezaron a industrializar las plantas.

Dificultades Iniciales

Después de la liberación, su desarrollo fue entorpecido por muchas dificultades. Los ingenieros y técnicos con experiencia en refinerías podían contarse con los dedos de la mano. Había menos de un centenar de obreros expertos en los métodos modernos de producción. Proyectar y al mismo tiempo equipar nuevas refinerías era imposible.

Pero el pueblo liberado, dirigido por el Partido Comunista, tenía la confianza necesaria para vencer la herencia miserable del pasado. Al principio, las viejas instalaciones fueron restauradas y rehabilitadas hasta donde fue posible, por medio de reparaciones e importación de maquinarias. Esto tardó alrededor de tres años, durante los cuales toda clase de proyectos independientes fueron ensayados.

Durante el Primer Plan Quinquenal empezó la nueva construcción a gran escala. El programa de la construcción incluyó veinte grandes y modernas plantas y ochenta y una medianas y pequeñas, para elaborar tanto la caña de azúcar como la remolacha. En el primer grupo, seis plantas amplias y modernas fueron construidas y equipadas a base de acuerdos económicos de cooperación con tres países socialistas hermanos: Checoslovaquia, Polonia y la República Democrática Alemana, y con la ayuda de sus especialistas. Trabajando junto a los técnicos extranjeros, los ingenieros chinos pronto adquirieron la suficiente experiencia para proyectar por sí solos grandes refinerías. En el último período del Primer Plan Quinquenal (1956), el país caminaba con sus propios pies en este aspecto. Todas las plantas para la elaboración del azúcar son hoy día enteramente proyectadas y equipadas en el país, y algunas plantas completas han sido exportadas.

La valiosa política de «caminar con las dos piernas» del Partido Comunista de China ha contribuido notablemente al progreso de la industria. Al lado de las modernas plantas, más de 10.000 pequeñas fábricas que usan métodos artesanales tienen también parte activa en la producción. Abastecen de gran cantidad de azúcar a los consumidores locales y alivian el trabajo de las grandes refinerías.

Con el fin de cubrir la necesidad de conocimientos prácticos de los trabajadores y técnicos, se instalaron institutos de investigación y adiestramiento, tanto en el Norte como en el Sur del país, inmediatamente después de la liberación. Además, varias universidades han inaugurado departamentos especiales para el estudio de la producción azucarera e institutos técnicos preparan a un gran número de estudiantes. Sin embargo, las mejores enseñanzas están en las nuevas plantas mismas. Ahí los obreros aprenden inmediatamente a experimentar su destreza en trabajos responsables, después de lo cual son transferidos, a menudo al término de uno o dos años de experiencia práctica, a nuevas plantas de destilación. Mientras tanto, constantemente hay nuevos reclutamientos. De este modo, el número de obreros expertos ha crecido como bola de nieve en los últimos diez años, de los cien que eran originalmente a más de diez mil.

Petición: más y más

A pesar de lo rápido que fue el ritmo de la construcción, no fue posible marcar luego el paso, debido a la creciente demanda. En 1956, las familias campesinas comían como término medio seis veces y media más azúcar que antes de la liberación. Para satisfacer esta demanda, se pidió a los obreros del azúcar que aumentaran el nivel de la producción de las maquinarias existentes. Como resultado de sus esfuerzos en la renovación técnica, las plantas elaboradoras de caña de azúcar producen actualmente de 25 a 75 por ciento sobre sus normas máximas anteriores de capacidad y algunas plantas de remolacha sacarina han sobrepasado éstas en un 100 por ciento. Estos éxitos han sido principalmente alcanzados gracias al cuidadoso apoyo y al reajuste apropiado, así como al control más eficiente y al aumento del equipo auxiliar.

Este aumento de la capacidad significa la gota correspondiente en la inversión y costo por tonelada de la capacidad de refinación. Hablando grosso modo, dos plantas pueden hoy día producir tanto como tres antes.

Nuevos métodos de extracción aprendidos de la Unión Soviética y de otras naciones hermanas y el perfeccionamiento de los ya en uso, aumentaron el porcentaje del azúcar recuperada. En la extracción de la caña el total recuperado se ha elevado ahora a más del 85 por ciento, nivel a la altura de los más altos del mundo.

Importancia del Aumento de la Caña de Azúcar

Otra manera de aumentar la potencialidad de las plantas existentes ha sido la prolongación del período anual de su funcionamiento. Esto depende del abastecimiento de caña. En el pasado, muy pocas fábricas podían funcionar más de 100 a 120 días durante el período de la cosecha. Departamentos agrícolas y comerciales del Gobierno solucionaron el problema suministrando caña de azúcar durante un período más largo.

Hoy día, los científicos y los cultivadores de caña en las estaciones experimentales de la isla de Jainán han triunfado, desarrollando o transplantando muchas variedades nuevas que maduran en diferentes estaciones. Esto ha ampliado el período de la extracción en 5 a 6 meses, aumentando en un 40 a 50 por ciento el total de la producción.

El crecimiento de la caña ha sido estimulado gracias a la ayuda del gobierno a los productores, quienes pueden hoy día venderle al Estado a través del método de compras por anticipado, obtener préstamos antes de la cosecha, y convenios para proveerse de fertilizantes e insecticidas. Esto forma un gran contraste con la situación anterior a la liberación, cuando los cultivadores estaban a merced de los bajos precios de los comerciantes. En aquella época hubo períodos en que la caña era más barata que la leña y era usada en las cocinas por los frustrados plantadores. Hoy día el rendimiento neto de una hectárea de caña es aproximadamente el 40 por ciento más alto que el de una hectárea de arroz. El rendimiento de las plantaciones de remolacha es aún mayor; los campesinos del Norte le han cambiado su antiguo apodo de «semilla de pena» por el de «semilla de oro».

En los nueve años siguientes a la liberación, la superficie de tierra sembrada de caña ha aumentado en 1,5 veces y la de remolacha en 10 veces.

Desarrollo de Sub-productos

Hasta hace poco se había prestado escasa atención al desarrollo de los sub-productos. Todos los cuidados eran para la producción del azúcar. Los residuos de la remolacha se tiraban y el orujo (residuos de la caña) se usaba como combustible.

En respuesta al llamado del Gobierno para el empleo máximo de todos los recursos, se empezó la construcción en 1955 de la Refinería de Azúcar de Chiangmen, cerca de Cantón. Esta planta — la primera de esta clase en China — consta de una refinería de azúcar, una fábrica de papel, una destilería, una planta de levadura y una fábrica de hielo seco. Combinaciones similares están siendo proyectadas estos días.

En julio de 1958, cuando el Primer Ministro Chou En-lai visitó esta zona, sugirió que todas las plantas locales se integraran en un solo «Grupo Químico de caña de azúcar», dándole un nuevo concepto a la industria.

La planta de Chiangmen, la más moderna hasta hoy día en el país, es completamente automática. Construida y equipada con la ayuda de Polonia y Checoslovaquia, empezó a funcionar a principios de 1959. Magníficamente situada, a orillas del río Pang, con fácil acceso al Mar del Sur de China, ocupa una superficie de 380.000 metros cuadrados. Sus muelles, donde se carga y descarga por medio de poderosas grúas, pueden operar 6.000 toneladas diarias de carga.

Cuando se encuentra en plena producción, esta planta puede elaborar 350 toneladas de azúcar diarias. El orujo es transformado en pulpa de papel y prensado en fibra de celulosa. Las melazas que quedan después de la refinación se hacen fermentar para confeccionar alcohol, hielo seco y levadura. Cuando la primera etapa de la construcción de la planta de sub-productos fue terminada, a fines del año pasado, la producción diaria incluía 30.000 litros de alcohol sin agua, 10 toneladas de hielo seco, 6 toneladas de levadura, 120 toneladas de pulpa y 60 toneladas de cartón de celulosa. Otra fábrica, hoy en proyecto, producirá furfurol, la materia prima para el nylon y los plásticos.


Chu Yung-ching
Refinería artesanal de azúcar de betarraga en una pequeña fábrica operada por una comuna cerca de Pekín. Su capacidad es de 5 toneladas diarias

Chu Yung-ching Refinería artesanal de azúcar de betarraga en una pequeña fábrica operada por una comuna cerca de Pekín. Su capacidad es de 5 toneladas diarias

Proyectos Múltiples

Los múltiples proyectos planeados inicialmente en Chiangmen están siendo aplicados en otras unidades productoras de azúcar, incluso en algunas artesanales. En 1958 muchos métodos locales fueron ideados para aprovechar en pequeña escala los sub-productos. Por ejemplo, cuando se usan métodos autóctonos de extracción, los residuos a menudo contienen cantidades considerables de azúcar. A través de la fermentación y destilación éstos pueden producir alcohol y el orujo puede más tarde convertirse en pulpa de papel. Para ello son necesarios pequeños equipos, aparte de la paila de arcilla que se utiliza en todas las aldeas. El furfurol puede producirse también por métodos simples con equipos rudimentarios.

En la provincia de Sechuán, a principios de este año, el Ministerio de la Industria Liviana patrocinó una conferencia para resumir la experiencia adquirida en la fabricación de los sub-productos de la caña de azúcar tanto en los laboratorios como en pequeñas unidades artesanales. De los 100 productos que fueron elaborados experimentalmente, 30 fueron recomendados para la producción en masa, incluyendo la pulpa de papel, rayon, furfurol, plástico y carbón activo del orujo; cera del filtro de fango; y acetona, butanol, ácido cítrico, ácido láctico y glicerina de las melazas. Muchos de éstos pueden aún producirse donde no se dispone de equipo moderno. Se ha estimado que los sub-productos de la caña de azúcar son de cinco a diez veces tan valiosos como el azúcar.

El desarrollo múltiple dará así al pueblo no sólo azúcar más abundante y más barata, sino además otros productos.

La gran transformación de la industria azucarera en China en un período tan breve parece casi milagrosa. Ha sido posible gracias a la política industrial socialista del Gobierno encabezado por la clase obrera, la clase más progresista de la sociedad.


[注释]
JUANG CHEN-SÜN es ingeniero jefe del Departamento de la Construcción Básica del Ministerio de la Industria Liviana. Tiene veintisiete años de experiencia en la fabricación del azúcar.

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