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Directory Of Year 1960, Issue 1
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PROSIGUE EL SALTO ADELANTE

Year:1960 Issue:1

Column: ARTICULOS

Author: Por TANG MING-CHAO

Release Date:1960-01-01

Page: 2-6

Full Text:  

EL año 1960 surge con brillantes perspectivas para un salto adelante continuado en todo el frente económico. Señala el comienzo de la segunda década de la post-liberación de China y es al mismo tiempo el tercer año del Segundo Plan Quinquenal (1958-1962), cuyos principales índices fueron ya cumplidos en 1959.

El rápido progreso de nuestro desarrollo económico a partir de 1958, el primer año del gran salto adelante, ha mostrado la absoluta corrección de la línea general para la construcción socialista adoptada en mayo de ese año: «Poner en tensión todas las fuerzas y pugnar por marchar siempre adelante para construir el socialismo según la norma de cantidad, rapidez, calidad y economía». Hoy los lemas del pueblo chino son: «¡Viva la línea general!», «¡Viva el gran salto adelante!» y «¡Vivan las comunas populares!».

Gracias a la continuación del salto adelante, el período en que China alcanzará a Inglaterra en la producción de los principales productos industriales ha sido reducido de 15 a 10 años (1958-1967). El acero sigue siendo el objetivo principal. El rápido aumento de su producción empujará el avance de todas las demás industrias.

El siempre creciente surgimiento económico se evidencia en el hecho de que a comienzos de noviembre pasado, uno de cada diez obreros jóvenes en todo el país había comenzado su trabajo programado para 1960, 1961 y aún 1962. Tendencias recientes indican que en muchas empresas la producción ha estado subiendo día a día, semana a semana y mes a mes, y que los objetivos fijados por el Estado han sido sobrepasados por todos los talleres y aún por todos los equipos de trabajo tomados separadamente. Después de la conferencia nacional de grupos y obreros modelos de la construcción socialista, celebrada en octubre-noviembre últimos, las experiencias avanzadas han sido ampliamente divulgadas, provocando un arranque mayor de entusiasmo en el trabajo.

Para los 500 y tantos millones de campesinos chinos, el objetivo es cumplir el Programa Nacional de doce años para el desarrollo de la Agricultura (1956-1967) antes de lo fijado. La preparación para los trabajos agrícolas de este año comenzó en el otoño pasado. Ahora los campesinos han lanzado cinco movimientos de masas para el invierno: obras hidráulicas, acumulación de abonos, arada profunda, mejoramiento de la tierra y administración agrícola. Todos se realizan simultáneamente, lo cual sólo es posible debido a la existencia de las comunas populares. El año pasado, China inició también un programa de diez años para la transformación técnica de la agricultura.

Mirando hacia el futuro, es alentador examinar todo el camino que ha recorrido China desde la liberación y especialmente desde que nació y se desarrolló la línea general. Esto mostrará cómo, mediante su cumplimiento ulterior, la continuidad de nuestro salto adelante está asegurada, garantizándose una velocidad de desarrollo que no sólo habría sido inimaginable en la vieja China sino que lo es también en los países capitalistas «avanzados».

Carrera con la Pobreza

Hace más de diez años, China, después de un siglo de agresión y explotación por los imperialistas, era, en verdad, pobre y desnuda. El pueblo tomó el poder en 1949. Dirigido por el Partido Comunista, completó en tres breves años el programa de rehabilitación económica. Entre 1949 y 1952 hubo grandes aumentos en la producción de acero, carbón, cereal y algodón.

1949 1952
Acero (toneladas) 158.000 1.349.000
Carbon (toneladas) 32.430.000 66.490.000
Cereales (toneladas) 108.100.000 154.400.000
Algodón (toneladas) 444.500 1.303.500

Esto fue sólo un preliminar de la construcción económica planificada de China. Durante el Primer Plan Quinquenal (1953-1957) se obtuvieron los sorprendentes aumentos y grados de crecimiento que mostramos a continuación:

1957 Alimenta (1953-57) Promedio de alimenta del porcentaje anual (1953-1957)
Producción industrial[注释1] (millones de yuanes) 78.390 44.060 18
Producción agrícola (millones de yuanes) 60.350 11.960 4,5
Acero (millones de toneladas) 5,35 4,00 31,7
Carbón (millones de toneladas) 130 63,5 14,4
Cereales (millones de toneladas) 185 30,6 3,7
Algodón (millones de toneladas) 1,64 0,34 4,7
(1) Incluyendo la artesanía.

Aunque aún no comenzaba el gran salto adelante, el crecimiento económico fue mucho más rápido que el que pudiera registrar cualquier país capitalista partiendo de la misma base.

Pero el pueblo chino, sintiendo su nueva fuerza, como dueño de su país y de su destino, quiso avanzar mucho más rápidamente en la ruptura con el odiado pasado de pobreza y atraso. No quedó satisfecho ni con el nivel de producción ni con la velocidad obtenida.

La Línea General

El Comité Central del Partido Comunista de China, como siempre, comprendió y puso en efecto la voluntad y el entusiasmo populares. Después de sintetizar la experiencia del Primer Plan Quinquenal, formuló la línea general para la construcción socialista de 1958. Esta se expresa en palabras que aunque pocas, son muy ricas en contenido. «Poner en tensión todas las fuerzas», describe el espíritu de nuestro pueblo.


Instalando una de las cuatro turbinas gigantes en la Estación de energía hidro-eléctrica Sianghougdian, en la provincia de Anjui. Las turbinas fueron hechas en Harbin; la Estación fue proyectada por técnicos de la provincia.
Li Fu-kun

Instalando una de las cuatro turbinas gigantes en la Estación de energía hidro-eléctrica Sianghougdian, en la provincia de Anjui. Las turbinas fueron hechas en Harbin; la Estación fue proyectada por técnicos de la provincia. Li Fu-kun

«Pugnar por marchar siempre adelante» acentúa el papel de la iniciativa subjetiva.

«Resultados según la norma de cantidad, rapidez, calidad y economía» define las posibilidades objetivas.

Los tres aspectos son inseparables. Abarcan lo subjetivo y lo objetivo, los factores tanto ideológicos como materiales de nuestro avance socialista. Representan la integración de la verdad universal del marxismo-leninismo con la realidad actual de China.

El Comité Central, al llevar a cabo la línea general, anunció que la política es «caminar con las dos piernas». Sobre la base de dar prioridad al desarrollo de la industria pesada ello requiere:

El desarrollo simultáneo de la industria y la agricultura, que atrae el entusiasmo de más de 500 millones de campesinos y el de los obreros, en la construcción socialista.

El desarrollo simultáneo de las industrias manejadas por el Gobierno Central y las manejadas por gobiernos locales, lo cual combina la dirección unificada de la economía con el libre curso para la iniciativa inmediata.

El desarrollo simultáneo de las empresas grandes, medianas y pequeñas y el desarrollo simultáneo de los métodos de producción moderno y autóctono, los cuales combinan la dirección centralizada con los movimientos de masas en la producción.

De esta manera se utilizan todos los potenciales, generando así una velocidad imposible de obtener al «saltar con una sola pierna». Como escribió recientemente Liu Shao-chi, Presidente de la República Popular China:

La adopción de tales orientaciones evitará diversos tipos de unilateralidad en el salto adelante de la construcción económica, tales como las de acentuar sólo la importancia de la industria, descuidando la agricultura; enfatizar sólo la importancia de la industria pesada, descuidando la liviana; acentuar sólo la importancia de las grandes empresas, descuidando las medianas y pequeñas; acentuar sólo la importancia de la administración unificada de las industrias por el Gobierno Central, descuidando la iniciativa de las autoridades locales en el desarrollo de la industria; y acentuar sólo la importancia de los métodos modernos de producción, descuidando los métodos autóctonos de producción, etc. Es decir, que al desarrollar la economía nacional a gran velocidad, la línea general de nuestro Partido precisamente exige una unidad de la posibilidad objetiva y la iniciativa subjetiva, que se preste la atención debida a las diversas clases de proporciones y que se observen las leyes económicas objectivas.[注释2]

Nuestra construcción socialista es inseparable de nuestra revolución socialista. Su objetivo es cambiar el país, convertir la vieja China en una China nueva, conquistar tanto la naturaleza como los remanentes de la vieja sociedad.

Esto no puede ser realizado por unas cuantas personas que se encierran a trazar planes y fotocalcos y luego ordenan al pueblo que los lleve a efecto. Su éxito sólo puede depender del movimiento consciente de millones de millones de personas. Sin participación de las masas y sin la creación de las masas no puede haber una vitalidad completa en la construcción socialista y sería asimismo imposible lograr la meta de construir el socialismo según la norma de «cantidad, rapidez, calidad y economía». El alma de la línea general es, por lo tanto, el movimiento de masas, la agrupación de todo el pueblo, la concentración de su voluntad y sus deseos, la ligazón objetiva de las metas posibles con la energía revolucionaria de millones, y la dirección de estos millones a la acción, a través de normas claras, comprendidas y adoptadas por todos.

La base para los grandes movimientos de masas en nuestro crecimiento económico es la ansiedad de una cuarta parte de la humanidad por transformar a China rápidamente en un poderoso país socialista. El movimiento de masas es el dinamo de la construcción socialista. Estamos cambiando nuestra vieja suerte de pobreza y atraso con nuestras propias manos y nuestros propios cerebros, continuando así nuestra revolución y completando nuestra liberación.

¿Cuál es la explicación de tan enorme y universal surgimiento de energía? El pueblo chino ha derrotado el dominio del imperialismo, del feudalismo y del capitalismo burocrático. Ha cambiado el sistema de propiedad privada de los medios de producción en un sistema de propiedad colectiva y propiedad del estado. Esta victoria de la revolución socialista en el frente económico, junto con los éxitos obtenidos en los frentes político e ideológico, ha liberado la fuerza productiva de las cadenas de las viejas formas de propiedad, y ha capacitado a la energía revolucionaria del pueblo para que irrumpa con una fuerza que ningún obstáculo puede aguantar.

El Salto Adelante de 1958

La línea general, la política de «dos piernas» y la «línea de masas» convirtieron esta energía en el gran salto adelante que comenzó en 1958. Ha producido una velocidad del desarrollo económico mucho mayor que la del Primer Plan Quinquenal, y ha abierto el camino para nuevos saltos adelante en el futuro.

En 1958, el valor conjunto de la producción industrial y agrícola de China creció en un 48 por ciento en comparación con 1957, alcanzando un total de 184.100 millones de yuanes. El de la industria, considerado independientemente, aumentó en dos tercios, mientras que el de la agricultura se elevó en un cuarto. Tales grados de crecimiento, todos en un solo año, son absolutamente sin precedentes.

En los productos principales, el salto adelante de 1957 a 1958 fue el siguiente:

Acero: de 5.35 millones de toneladas a 11.08 millones de toneladas, un aumento anual de 107 por ciento. De este total, 8 millones de toneladas, un 49,5 por ciento más que en 1957, fue producido por un equipo moderno y alcanzó los más elevados niveles de la industria moderna. Los otros 3.08 millones de toneladas, hechos por métodos autóctonos, fueron dedicados a herramientas agrícolas y otros usos rurales.

Carbón: de 130 a 270 millones de toneladas, 108 por ciento.

Cereales: de 185 a 250 millones de toneladas, 35 por ciento.

Algodón: de 1.640.000 toneladas a 2.100.000 toneladas, 28 por ciento.

Las metas establecidas para 1962, último año del Segundo Plan Quinquenal, en la producción de carbón, madera en bruto, sal y cereales, fueron alcanzadas y sobrepasadas.

Aquí mostramos otros hechos que lo aclaran aún más. La producción de acero (incluyendo la realizada en hornos autóctonos) de 1958 aumentó en una cantidad absoluta, de 3,4 veces el promedio de aumento anual de 1953-57; el hierro bruto, 5,2 veces; el carbón, 7,4 veces; el petróleo, 2 veces; las máquinas-herramienta cortadoras de metal, 5,1 veces; el hilado de algodón, 6 veces; la tela, 2,3 veces; el cereal, 9,5 veces; y el algodón, 6 veces.

Ahora comparemos nuestro progreso actual con la situación de la vieja China. Los primeros hornos modernos de China fueron instalados en 1890, 59 años antes de la fundación de la República Popular. En todo ese tiempo se hizo un total de 7.6 millones de toneladas de acero. Esto es menos que los 8 millones de toneladas producidos en 1958 en los hornos modernos.

Para la producción de carbón en la época anterior a la liberación, el mejor año fue 1942, con una producción de 61.88 millones de toneladas. A ese paso se habrían necesitado más de cuatro años para sacar los 270 millones de toneladas que obtuvimos en 1958.

La más alta y estruendosa cosecha de cereal en los días anteriores a la liberación fue de 138.7 millones de toneladas, en 1936 (considerado un año excepcional). La producción en 1958 fue superior en un 80 por ciento.

1959: El Salto Adelante Continúa

En 1959 continuó el salto adelante. De acuerdo con las cifras revisadas dadas a conocer por la Octava Sesión Plenaria del Comité Central (elegido en el Octavo Congreso) del Partido Comunista de China, en agosto de ese año, el objetivo para el total de la producción industrial y agrícola durante el año fue fijado en 220.800 millones de yuanes, un quinto más alto que el de 1958. Para el acero producido por métodos modernos, la cifra fue de 12 millones de toneladas, 50 por ciento sobre 1958. Para el carbón, 335 millones de toneladas, 24 por ciento. Para los cereales, 275 millones de toneladas y para el algodón, 2.31 millones de toneladas, ambos sobre el 10 por ciento, aproximadamente.

Las estadísticas finales de lo alcanzado en 1959 aún no están disponibles. Pero sabemos que la mayor parte de sus objetivos han sido cumplidos o sobrepasados. A fines de octubre, se había alcanzado el 90,5 por ciento del valor planificado de la producción industrial total de 1959. Comparado con el período correspondiente de 1958, el valor de la producción industrial de los 10 primeros meses mostraba un aumento de 48,9 por ciento. En el acero, el aumento era de 70 por ciento y en el carbón, de 58,3 por ciento. En respuesta al llamamiento del Partido Comunista para elevar la campaña de aumento de la producción y práctica de la economía, lanzada en agosto pasado, la producción subió notablemente. El valor de la producción industrial fue 14 por ciento más alto en agosto que en julio, 27 por ciento más alto en septiembre que en agosto y 24 por ciento más alto en octubre que en septiembre.

El año pasado, China fue gravemente dañada por las calamidades naturales: una tercera parte del total de sus tierras cultivables fue afectada por sequías, crecidas, inundaciones, tifones y pestes de insectos. Aún así, el valor de la producción agrícola de 1959 fue 10 por ciento más alto que el de 1958, año de cosechas espléndidas, sin precedentes. Los objetivos de 1959 tanto de cereales como de algodón, fueron cumplidos.

Hacia fines del año pasado, China había terminado sustancialmente el programa de todo el Segundo Plan Quinquenal (que finaliza en 1962) en lo que se refiere a acero, equipo metalúrgico, equipo generador de energía, máquinas-herramientas cortadoras de metales, madera en bruto, algodón, hilados de algodón, papel hecho a máquina y sal. En cereales, como se menciona más arriba, ya lo había hecho en 1958. En los tres años que quedan del Segundo Plan Quinquenal, podremos hacer avances mayores y dedicar mayores esfuerzos a fortalecer algunos eslabones débiles de nuestra economía nacional. La tarea primordial de la industria, de ahora en adelante, será cubrir las necesidades de la mecanización agrícola.

Hablando ante la conferencia nacional de grupos y trabajadores modelo, en octubre, el Vice Primer ministro Li Fu-chun resumió los avances de los dos últimos años en la forma siguiente:

«El gran salto adelante de 1958 y el salto adelante continuado de 1959 han producido una situación económica de salto adelante general en nuestro país, en la cual, tanto la industria como la agricultura, se han desarrollado notablemente; en la cual la construcción económica, tanto a cargo de las autoridades centrales como locales, se ha desarrollado notablemente; en la cual se han alcanzado tanto una alta velocidad como un desarrollo apropiados. Esto es lo más fundamental de la actual situación económica».

El Capitalismo, Dejado Atrás

¿Cómo comparar la velocidad de nuestro desarrollo industrial y agrícola con la de los países capitalistas?

Acero: Le costó a Inglaterra 56 años (1880-1936) levantar la producción de 1.31 a 11.97 millones de toneladas. Los EE.UU. necesitaron 21 años (1880-1901) para llegar de 1.27 a 13.69 millones de toneladas; Francia necesitó 58 años (1897-1955) para alcanzar de 1.34 a 12.59 millones de toneladas; y Japón requirió de 32 años (1925-1957) para llegar de 1.3 a 12.58 millones de toneladas. China ha avanzado de 1.35 a 12 millones de toneladas o más (la cifra completa no está aún disponible) en siete años (1952-1959).

Considérese sólo el aumento del año pasado en la producción de acero en China. El acero proveniente de hornos modernos se elevó de 8 millones de toneladas en 1958 a 12 millones de toneladas en 1959, un aumento de 50 por ciento que con toda certeza ha sido alcanzado y probablemente sobrepasado. Para salvar la misma distancia, Inglaterra necesitó 21 años, Estados Unidos 3 años y Francia 30 años.

Carbón: La producción de 1958 fue más de diez veces la de 1949. En el período 1950-1958 el promedio anual de aumento fue de 26,6 por ciento. En 1950-1958 la producción de carbón en Inglaterra aumentó en un promedio anual de 0,03 por ciento; en Francia, 1,4 por ciento; en Japón, 2,9 por ciento; EE.UU. no sólo no aumentó sino que declinó.

Cereales: El aumento adicional de China en la producción de 1949-1958 fue de 131,3 por ciento. El grado de aumento anual fue de 9,8 por ciento. En el mismo período, Estados Unidos aumentó sus cosechas en 25,2 por ciento; Francia, en 33 por ciento; y Japón, en 21,6 por ciento. En Inglaterra, la producción disminuyó en 6,5 por ciento.

Algodón: De 1949 a 1958, China sumó 1.655.000 toneladas a su producción anual, es decir, un aumento de 372,4 por ciento. Los Estados Unidos, en 1958 produjeron sólo un 72 por ciento más de algodón que en 1949.

Las comparaciones que hemos hecho demuestran que los grados de crecimiento de la economía capitalista eran y son mucho más lentos que el de China socialista, tanto antes como después del gran salto adelante de 1958. En las épocas de crisis, la economía capitalista no sólo no se expande sino que retrocede. Los países socialistas no sufren de crisis y su avance está afianzado. La economía socialista puede saltar; la economía capitalista es incapaz hasta de caminar a paso lento, sin dar tropiezos.

Naturalmente, el rápido progreso es imposible sin desequilibrios ocasionales. Hubo, por ejemplo, a comienzos de 1959, una escasez temporal en el abastecimiento de ciertos artículos de consumo. Esto ocurrió debido a que el crecimiento del poder adquisitivo, principalmente en las aldeas, sobrepasó considerablemente a la producción de dichos productos. En el socialismo, tales desequilibrios son efímeros y rápidamente superados. Los desequilibrios del capitalismo, por el contrario, son permanentes e insubsanables, se agudizan cada vez más y escapan inevitablemente a todo esfuerzo para superarlos.

La experiencia muestra también que cuando surge un gigantesco movimiento de masas y un país entero deposita en él todas sus iniciativas y toda su energía, algunas desproporciones temporales y aisladas pueden aparecer. El sistema socialista no es algo fijo y estagnado. En su rápido avance revolucionario, los procedimientos habituales son constantemente rotos, pues de otro modo no podrían aparecer procedimientos nuevos que dieran libre curso a las crecientes actividades productivas. Como en todo lo nuevo, existen al principio inexperiencias que causan dificultades pasajeras. Pero, como también lo demuestran los hechos, éstas pueden ser fácilmente superadas. No hay duda de que, a medida que prosiga el crecimiento económico de China, nuevos problemas surgirán. No hay por qué temerles. Lo necesario es descubrirlos a tiempo y solucionarlos.

Las perspectivas de nuestra construcción socialista son brillantes este año. Con seguridad lo haremos tan bien como en los dos últimos años o mejor. Creemos firmemente que, bajo el faro luminoso de la línea general y la brillante dirección del bien templado Partido Comunista de China, y con el esfuerzo común de todo el pueblo chino unido, 1960 será testigo de la continuación del salto adelante en nuestra industria y nuestra agricultura.


[注释]
TANG MING-CHAO, diputado a la Asamblea Popular Nacional, es Vice Presidente del Cuerpo de Redacción de China Reconstruye.

[注释1]
Incluyendo la artesania.

[注释2]
Liu Shao-chi: «El triunfo del marxismo-leninismo en China» escrito para la revista Problemas de la Paz y del Socialismo, en celebración del décimo aniversario de la fundación de la República Popular China.

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